IIa.- La prosperidad económica visible en el desarrollo de las haciendas no era para todos.

Diversos procesos de crisis económica, social y política generaron inconformidad y propiciaron las condiciones para un estallido social. Así se produjo la Revolución de 1910. Así la conocemos ahora, pero en sus inicios fue la conjunción de diversos movimientos regionales con demandas propias dependiendo de las condiciones de cada lugar.
 

Inicialmente se formaron ejércitos que combatieron por el derrocamiento de Porfirio Díaz al llamado de Francisco I. Madero y, algunos de ellos, por demandas mas profundas, como el movimiento campesino del sur encabezado por Emiliano Zapata que enarboló la demanda de la devolución de las tierras a los pueblos.

Pero ya desde 1906 otro movimiento había levantado la demanda de la tierra: el Partido Liberal Mexicano encabezado por Ricardo Flores Magón al estallar la revolución, el Partido Liberal Mexicano condujo su propia lucha, independientemente de las fuerzas maderistas.

Una vez derrotado Porfirio Díaz la revolución no hacia más que empezar.


Después del asesinato del presidente Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, las fuerzas se habían gestado volviendo a la lucha aumentada en número y con nuevas demandas.