IIb.- Cada fuerza revolucionaria tenía sus propias demandas

Desde sus inicios, el movimiento revolucionario se mostró complejo y fue tomando mayor fuerza, pero se complicó aun más a partir del cuartelazo de Victoriano Huerta, en febrero de 1913.

Sin embargo, los programas y las demandas se mostraban cada vez mas claras. Algunas fuerzas habían manifestado su independencia desde el principio y habían enarbolado programas que tenían como base las reivindicaciones agrarias.

El movimiento surgido en el área cañera de Morelos y encabezado por Emiliano Zapata como un movimiento de resistencia del modo de vida de los pueblos contra las haciendas, se extendió y nunca se doblegó a las exigencias políticas del movimiento maderista; además, a partir del 25 de noviembre de 1911, se dotó de un programa: el Plan de Ayala.

En el norte de país, otra fuerza de honda raigambre popular fue la que se agrupó en torno a Francisco Villa. Este personaje resurge unido a las fuerzas que aglutinó Venustiano Carranza, quien proclamó la necesidad de defender el imperio de la Constitución roto por el cuartelazo. Se llamaron constitucionalistas, su bandera fue el Plan de Guadalupe y se estructuró en tres grandes fuerzas militares: el ejército del Noroeste acaudillado por Álvaro Obregón, el del Noreste y la División del Norte.

Carranza siempre desconfió del carácter popular del Villismo y nunca le concedió a sus fuerzas el carácter de ejército.

Además de las fuerzas villistas, el constitucionalismo convocó a hombres de ideas radicales, influidos o surgidos de las filas magonistas, quienes posteriormente estarían impulsando dentro de esta corriente la necesidad de profundas reformas sociales. El Ejército Libertador del Sur, nombre que se había dado al Zapatismo, luchó siempre de manera independiente sin adherirse a fuerzas mayores.

En poco más de un año, todos estos contingentes se convirtieron en poderosas corrientes que barrieron al huertismo y lo que quedaba del régimen porfirista.

Ocuparon la ciudad de México en 1914, pero sus diferencias eran profundas, por lo que se convocó a una convención.

Francisco Villa rompe con Carranza y este sale a Veracruz para desde ahí organizar la ofensiva política y militar que lo lleva a establecerse como gobierno después de la promulgación de la Constitución de 1917.

Uno de los hechos mas significativos de esta lucha revolucionaria fue el momento en que las tropas campesinas Villista y Zapatista entran a la ciudad de México el 6 de diciembre de 1914. Ese mismo año se instaura el gobierno de la Convención, pero tuvo poca duración.



Sin embargo en todo ese tiempo, las distintas fuerzas lograron mostrar sus ideas, expresadas sobre todo en los distintos programas agrarios.