IIIe.- Liga de los campesinos Tamaulipecos.

Desde el año de 1923, siendo ya gobernador, se organiza la Liga de Comunidades Agrarias del Estado de Tamaulipas. Esta organización recoge los brotes de inconformidad y de lucha agraria en diversas partes del estado, y les apoya considerablemente.

Así, la Liga puede ya encabezar las solicitudes de tierras, y gestionar las dotaciones y restituciones, que se van a concentrar en el centro y sur del estado.

Aun con la voluntad política, el proceso tuvo problemas que se derivan de las particularidades del proceso de poblamiento del Estado y la legislación agraria nacional vigente en estos años: muy pocos núcleos de población tenían una categoría política que les permitiera ser sujetos de derecho a la dotación o restitución de tierras ejidales.

Este problema era aún más agudo en el norte de Tamaulipas, en donde algunas luchas pioneras como la de El Ebanito no pudieron resolverse totalmente; por otro lado, en el Cuarto Distrito permaneció la estructura de las colonias agrícolas militares echadas por el general Alberto Carrera Torres, ahora controladas por su hermano Francisco S. Carrera, en estrecho vínculo con Saturnino Zedillo y su zona de control en San Luis Potosí, también organizada bajo el sistema de colonias agrícolas militares.

Pese a las limitaciones en el alcance de la acción agraria de la Liga de Comunidades en estos años hubo una actividad considerable en cuanto al reparto de tierras durante los años de Portes Gil.

El proceso Tamaulipeco tuvo además el apoyo que desde la Secretaría de Agricultura y Fomento le dio otro tamaulipeco con trayectoria agrarista desde los años de la revolución: el Ing. Marte R. Gómez.

Otros personajes importantes y activistas del reparto, que surgieron del propio campo o de los contingentes del Partido Socialista Fronterizo fueron Arsenio Zaeb, Conrado Castillo, Magdaleno Aguilar, Bernardo Turrubiates y Juan Báez Guerra, entre otros puntos. Y algunos mas, como Jesús Silva Sánchez, no llegaron a ver el florecimiento de la Liga.