IVa.- Un nuevo proyecto de país

Durante breves seis años, de 1934 a 1940, el país vivió profundas transformaciones en todos los órdenes.

Caracterizaron esta etapa: una política abierta de defensa de la soberanía nacional, un cambio radical en la estructura del campo, una política de apertura a las organizaciones obreras, un renovado impulso a la educación y al indigenismo, y un gran acercamiento con los sectores populares.

Los actores, por el lado del gobierno, el presidente Lázaro Cárdenas del Río un sinnúmero de personas, funcionarios altos y medios, que creyeron en estas transformaciones y trabajaron por hacerlas realidad en todos los rincones del país.

Por el lado de la sociedad, organizaciones de todo tipo: obreras, campesinas, magisteriales, de mujeres; levantando sus demandas y organizándose para lograrlas.

Aprovechando la apertura y el apoyo políticos, se extendieron a todo el país y fueron el motor y la base de los cambios.

Cierto es también, que las transformaciones de la época no obtuvieron el apoyo unánime de todos los sectores y, proyectos tan polémicos como la educación socialista dividieron a la sociedad mexicana.

Al final de este periodo la faz del país había cambiado.