IVg.- Eduardo Chávez, autor de un gran proyecto

La política cardenista hacia el campo no solo fue reparto, y el cardenismo no solo fue Lázaro Cárdenas. Fue todo un proyecto de sociedad y el esfuerzo de muchas personas poco conocidas que hicieron mucho por transformar el país.

Todo al norte de Tamaulipas, en la región del bajo río bravo, vivieron una de las transformaciones más radicales: la conversión de la zona en el distrito de riego más extenso del país.

Esto empezó debido a las obras de defensa frente a las inundaciones que se iniciaron en 1935 después de los desbordamientos de 1932. Al frente de esas obras estuvo en Ingeniero Eduardo Chávez Ramírez quien, aunque joven tenia experiencia tanto en proyectos de irrigación como en el estudio de los problemas del uso y aprovechamiento de las aguas del rió Bravo entre México y los Estados Unidos.

Para entonces ya existía un proyecto para convertir la región en un emporio algodonero, sin embargo, para 1930, no se pensaba aplicarlo en el sector campesino. Se planeaba además apoyarlo con obras de bombeo tal como se hacia “del otro lado”.

La gran aportación del Ingeniero Chávez fue lograr a irrigación de la región por gravedad y planificar la región era lograr su desarrollo integral. Tenía a su favor una gran perspicacia técnica y un profundo sentido humanista; no se descuidó nada.

Se cuadriculó perfectamente la región, se planificaron los centros de población, se construyeron clínicas y escuelas, se diseñaron viviendas de nuevo tipo, se trabajó para lograr la convivencia de distintas formas de posesión de la tierra por ejidos, colonos y pequeños propietarios.

El ingeniero defendió su proyecto a contracorriente de la opinión de los técnicos más prestigiados de la época y ganó para su causa el respaldo del presidente Cárdenas. El 1º. de septiembre de 1939, por la compuerta del Retamal, entraron por primera vez desde el tratado de 1906, aguas del Río Bravo para regar tierras mexicanas en cualquier punto debajo de Fort Quitman, y fue un factor importante para acelerar los trabajos para un nuevo convenio más justo sobre el aprovechamiento de las aguas del Bravo, que se negociaba desde 1933.

Con este proyecto, la región del Bajo Río Bravo se convirtió en una se las zonas agrícolas mas importantes del país. Además de dar a los ejidos de la región el recurso del riego, se convocó a mexicanos emigrados a Estados Unidos a repatriarse y trabajar la tierra en México, se formaron colonias con repatriados y con campesinos reubicados de Nuevo León y Coahuila, donde otros proyectos de irrigación habían fracasado. Aquí se creó un nuevo municipio: el de Valle Hermoso en donde están situadas las colonias Anáhuac, Magueyes y la 18 de marzo.

El 14 de junio de 1937, Lázaro Cárdenas promulgó un decreto donde se reorganizaba la región sobre la base tanto de las tierras expropiadas como de terrenos nacionales. En todo este proceso, el Ing. Chávez resistió agresiones de los afectados por las expropiaciones y propició el diálogo entre ejidos para reorganizarse con el menor conflicto posible.